Terça-feira, 15 de Dezembro de 2009
Organismo, Individuo, Yo Corporal, Yo Psíquico, Contorno, Mundo y Persona en la teoría de Max Scheler

El término "contorno" designa, al menos, tres cosas distintas: la línea formada por el límite de una superficie o figura dibujada; el territorio o conjunto de lugares y cuerpos físicos que rodean a otro; el conjunto de ideas, fuerzas, sentimientos que desde los otros, desde la esfera psico-social, involucran a un individuo.

En la filosofía de Max Scheler, contorno tiene un doble significado: la parte del cuerpo físico del individuo dada por su percepción exterior, en conjunto con los otros cuerpos humanos y cuerpos inorgánicos exteriores más cercanos que constituyen el mundo operante, influyente directamente, sobre el organismo; las fuerzas psico-sociales - las personas de los otros, los Yos psíquicos - que envuelven al individuo en un modo más próximo. Aténtese en el siguiente texto de Max Scheler, uno de los más complejos de su Ética en el que distingue, no siempre de forma meridianamente clara, los conceptos de individuo, organismo, persona, Yo corporal, Yo psíquico o alma, contorno, mundo, mundo exterior:

 

 «Nótese bien el sentido propio de la distinción contorno-individuo (o lo que hace las veces de tal individuo, por ejemplo: hombre, mongol, etc) Esta distinción nada tiene que ver con aquella "yo"- "mundo exterior" de la esfera psíquica y física. La distinción "individuo-contorno" es indiferente al punto de vista psicofísico; de aquí que todo individuo tiene, a su vez, en su contorno psíquico y en si mismo un elemento "psíquico" y "físico". Pertenece al primero todo aquello psíquico ajeno que vive como operando sobre sí, sin que esto quiera decir que ha de ser percibido; todos los sentimientos y pensamientos que el individuo no vive como "suyos", individuales, es decir, con el sello especial de su individualidad, una esfera que coincide con todo aquello que puede ser explicado por el principio de asociación - cosa que no puede demostrarse aquí - . Al contorno físico del individuo pertenece su organismo en cuanto le es dado en el fenómeno de la percepción exterior - dentro del medio y provisto de sus notas de valor positivas y negativas. Por lo tanto, la diferenciación de un cuerpo orgánico con los cuerpos que le rodean nada tiene que ver con la oposición individuo-contorno. Pues esa diferencia existe dentro de la esfera de los objetos de la percepción exterior y divide sus fenómenos - según la relación de dependencia respecto a los cuerpos orgánicos o inorgánicos - en físicos, en un sentido amplio, y fisiológicos. (Nada tiene que ver tampoco esa diferenciación con la relación real de alma a alma). Ni menos tampoco tiene que ver con la relación del yo psíquico, inmediatamente vivido, y la esfera de la vitalidad y el yo corporal, - asiento de todas las sensaciones orgánicas y tendencias instintivas: tal, por ejemplo, "tengo hambre" -. Pues, en este caso, esta diferenciación se realiza dentro de la esfera de la percepción íntima y divide los fenómenos de esta en fenómenos de la Psicología pura y fisiológica, fenómenos puramente anímicos y fenómenos del "sentido íntimo"  - según que dependan del yo y del yo corporal  - (Véase para esto mi trabajo Uber Selbsttäuschungen). Empero, el organismo como unidad de forma nos es dado en total independencia, tanto de la percepción exterior cuanto de la percepción interior, como un todo y como un contenido inmediatamente intuitivo y materialmente idéntico (no sólo merced a la constante coordinación de los fenómenos de la percepción exterior e interior del mismo “organismo”.) Y esa unidad del organismo es la que representa la contraposición esencial al "contorno". Al "organismo" como unidad formal - no al organismo corpóreo - se contrapone la "persona" (a su vez como unidad de los actos, indiferente psicofísicamente, véase para esto la Segunda parte). Desde el punto de vista del objeto, empero, se contrapone a la "persona", no un "contorno", sino un "mundo" de cuyos elementos una selección tan sólo representa el "contorno", selección importante para la unidad corporal y vivida como operante en ésta. Tenemos así las siguientes antítesis que se han de separar con todo rigor:

 

1.      Persona-Mundo.

 

2.      Organismo-Contorno.

 

3.      Yo-Mundo exterior.

 

4.      Organismo corporal-Cuerpos inorgánicos.

 

5.      Alma- Yo corporal». (Max Scheler, Ética, Pág 220-221; nota de pie de página; la netra negrita es introducida por nosotros). 

 

Que críticas hay a plantear a nuestro querido Max Scheler?

 

 

 

Hay, al menos una, contradicción inconsistente en estas antítesis. Scheler sostiene la oposición organismo-contorno pero es una contradictio in adjecto: el contorno comporta la parte del organismo físico dada en la percepción exterior (las manos y la nariz y el rostro que veo en el espejo y toco, los brazos, las piernas, el tronco). Entonces, la oposición planteada en 2 no es entre organismo y contorno sino entre organismo psíquico y físico interior, a un lado,  y contorno, incluyendo el organismo fisico exterior, el Yo corporal en su faceta exterior, a otro lado.

 

 

Otra cuestión que importa aclarar es la oposición Persona-Mundo. Scheler escribió:

 

«No podemos emplear la palabra "persona" en todos los casos en que corrientemente admitimos yoidad, animación o incluso conciencia del valor y de la existencia del propio yo (conciencia del propio valor, conciencia de sí mismo). La animación, por ejemplo, es propia de los animales, quienes poseen incluso una yoidad del tipo que sea. (…) Mas tampoco el "hombre" en cuanto hombre define el círculo de seres para los que vale el concepto de persona. Sino que es sólo a un determinado grado de la existencia humana al que se aplica este concepto.» (Max Scheler, Ética, Pág. 621)

 

«1ºToda objetivación psicológica es idèntica a la despersonalización. 2º La persona es dada siempre como el realizador de actos intencionales que están ligados por la unidad de un sentido. Por consiguiente, nada tiene que ver el ser psíquico con el ser personal.» (Ética, Caparrós, Pág. 623; la letra negrita es añadida por nosotros).

 

 

Persona incluye a la capa superior de la yoidad y al espíritu extra persona individual, que es una región del no yo que  penetra mutuamente al Yo en múltiples  seres humanos. Ese espíritu es mundo, por supuesto no mundo físico, sino mundo de esencias ideales, de conexión de afectos, que transciende la yoidad. La transmisión del saber ético, artístico, filosófico, religioso en las familias, las comunidades vecinales, en los colegios, en libros, en la radiotelevisión, iglesias, etc, es una manifestación del espíritu, ese oceano de esencias personales y transpersonales. El loco, por ejemplo, no es persona. El niño no es aún persona. El animal mamífero no humano no es persona. aunque posee yoidad corporal y psíquica. De ahí que es algo probemática la oposición persona-mundo diseñada por Scheler: no debería ser antes la antítesis persona-mundo exterior?

 

Pues cuando se habla de mundo interior ¿está este incluido o no en la esfera de la persona? Me parece que sí, al menos en parte. Pero estos textos de Scheler no aclaran esta cuestión.

 

Además en estes textos parece que Scheler identifica individuo con organismo. Pero a nosotros se nos antoja que el individuo es más amplio que organismo porque además de contener esto engloba la persona, el espíritu individuado.

 

 www.filosofar.blogs.sapo.pt

 

f.limpo.queiroz@sapo.pt

 

© (Direitos de autor para Francisco Limpo de Faria Queiroz)

 



publicado por Francisco Limpo Queiroz às 15:47
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