Segunda-feira, 5 de Abril de 2010
Lynn Picknett: Lucifer no es el Diablo, sino la Razón y el fuego de la libertad contra el oscurantismo

«La historia secreta de Lucifer», de la escritora esotérica Lynn Picknett, es uno de los más recientes y completos libros de la gnosis que pone a las iglesias católica y protestantes en tela de juicio. Gnosis significa conocimiento: los gnósticos no aceptan la irracional teoría de que un Díos bueno, único, creó el mundo lleno de imperfecciones y no es responsable para nada del mal que ocurre a larga escala en el cotidiano. Esbozaré unos breves apuntes, muy sectoriales, sobre este libro rico en hipótesis heterodoxas que contrarían a la teología católica, evangélica y mormón.

 

Según Lynn, en el sendero del gnosticismo, Lucifer es el príncipe de la luz, no el señor de las tinieblas y del infierno. Este último es Satanás que funciona como un siervo del Díos imperfecto de la Biblia que condena y somete a duras penitencias y penas a sus fieles. Satanás no es altruista, es malo por naturaleza, al revés de Lucifer, que es inteligencia pura y voluntad de, mediante la ciencia y la técnica, liberar al hombre de la ignorancia y de la miseria material y social. .Lucifer pude corresponder a San Miguel Arcángel pero nunca al Diablo y al Infierno.

 

LUCIFER EQUIVALE AL PROMETEO DE LOS MITOS GRIEGOS QUE DIO EL FUEGO A LOS HOMBRES

 

Lucifer, potencia de la inteligencia y del fuego físico, sería como Prometeo que salvó a los hombres ofreciéndoles el fuego, invención divina, para cocinaren sus alimentos, se calentaren y iluminar sus cuevas y habitaciones.

«Los gnósticos, en cambio, debido a su profunda preocupación por la verdadera naturaleza de Díos, no habían sacado de la nada la idea de un Lucifer bueno. Su simpatía por el ángel caído es equiparable a la admiración de los antiguos griegos por Prometeo (cuyo nombre significa “previsión”), que robó fuego a Zeus para dárselo a los humanos, por lo cual fue condenado a ser encadenado en la cima de una montaña, donde su hígado era devorado por “su propia águila totémica y sanado durante la noche para volver a ser devorado”.» (Lynn Picknett, «La historia secreta de Lucifer», Editorial Planeta, Pág.53).

 

Estructuralismo: en todas las culturas de todas regiones del mundo hay mitos con una estructura común, universal. El contrario del nominalismo, que postula no haber esas esencias generales comunes.

EL LUCIFERISMO CÁTARO Y TEMPLARIO, NO SATÁNICO

Así, en los siglos XII y XIII,  el luciferismo no satanista, precursor del protestantismo, del libre espirito y de la masonería iluminada de los siglos XVIII-XXI, encarnó en la herejía cátara, al sur de Francia. Los cátaros eran vegetarianos o cási vegetarianos, consumidores de pez, y pacifistas, igualaban el hombre a la mujer, muchos practicaban el amor libre desconectando la noción de santidad de la de “pureza corporal” y consideraban a la iglesia católica romana, corazón del feudalismo en Europa, como el poder del Diablo y de la materia, causa de guerras y explotación de las grandes masas trabajadoras.

«Al igual que los gnósticos, creían que Jesús era hijo de la Luz, no el hijo de Díos. Tanto él como Satanás eran hijos de Dios padre, dos manifestaciones de una divinidad que reunía tanto el bien como el mal. Existían dos Jesús: uno físico, que era el amante de María Magdalena, y otro puramente espiritual que nunca pudo ser crucificado (por este motivo los cátaros no aceptaban el simbolismo tradicional del crucifijo aunque tenían su propia cruz, el rosace, que representaba el Cristo solar). (Lynn Picknett, «La historia secreta de Lucifer», Editorial Planeta, Pág.160).

 

« En su libro La Corte de Lucifer, de 1937, Rahn argumenta que algunos grupos que se consideraban relacionados entre sí (los cátaros, los caballeros templarios, los trovadores y otros por el estilo) formaban parte de una religión gnóstica centrada en Lucifer (también denominado por ellos “Lucibell”), o en su equivalente europeo Apolo, el dios solar. Rahn también vinculó el florecimiento de la “corte de Lucifer” a los mitos nórdicos en un intento de crear una religión de raíces europeas más que de Oriente Próximo. Según la hipótesis de Rahn, lo que unía a todos estos grupos era el Santo Grial, ya que éste se había relacionado por separado tanto con los cátaros como con los templarios». (Ibíd., Pág. 162).

 

Las acusaciones contra los templarios, arrestados en 1307, en Francia, por orden del papa Clemente y del codicioso rey Felipe el Bello, incluían el hecho de pisotearen la cruz, que rechazaban. La cruz impuesta por la jerarquía de la iglesia simbolizaba la aceptación de la servidumbre, del yugo feudal y del sacrificio sin sentido, contrario a la razón y la libertad sexual que Apolo-Lucifer representa. ¿Quién representa el satanismo, el instinto sádico, en este conflicto cátaros-papado? Sin duda, la Inquisición, el papado con su ley de dar muerte y torturas crueles, expropiación de bienes, prisión y exilio a los seguidores del Díos de la Luz, de la gnosis, opuesto al Díos de las Tinieblas de la iglesia persecutoria y hegemónica.

 

LA RELACIÓN AMOROSA DE JESÚS CON MARÍA MAGDALENA Y CON SAN JUAN

 

Según Lynn Picknett, Jesús mantendría una relación sexual de doble calado: con María Magdalena, que no sería una prostituta sino una sacerdotisa, de la religión de la Diosa, y con Juan, el discípulo amado. Antes del cristianismo masculino impuesto por el emperador romano Constantino y antes del judaísmo, hubo religiones de la Diosa, que incensaban a la mujer y le daban libertad sexual y cultural.

 

«María Magdalena cometió lo que para los primeros cristianos de Judea debió de ser un acto de osadía blasfema por parte de cualquiera, pero con más razón tratándose de una mujer que era extranjera y probablemente negra(tal como se ha apuntado con anterioridad, el racismo no lo inventó el Imperio británico). Ella ungió a Jesús. Ocurrió en Betania, en casa de un hombre conocido en la historia simplemente como Simón el Leproso (un nombre probablemente ficticio), tal como lo describe el Evangelio según San Marcos.» (Lynn Picknett, «La historia secreta de Lucifer», Editorial Planeta, Pág.104-105).

 

Y tras hablar del luciferino  Leonardo da Vinci, un genial artista y sabio esotérico del Renacimiento italiano, y de las interpretaciones contenidas en sus cuadros como La última cena,  Lynn añade:

 

«La respuesta puede ser simplemente que, para Leonardo, la situación fue literalmente así: la Magdalena y el joven san Juan participaron en ritos sexuales sagrados y secretos con Jesús, rituales de los que el resto de los discípulos quedaban excluidos y de los que quizá solo tenían una ligerísima idea. Cabe imaginar que sabían que tenían lugar actos sexuales con los dos favoritos a puerta cerrada y que, en el fondo, odiaban este hecho, pero su respecto y amor por el carismático gurú les llevaba a soportarlo, aunque sólo fuese en apariencia.» (Lynn Picknett, «La historia secreta de Lucifer», Editorial Planeta, Pág.125).

 

Por supuesto, esta descripción del comportamiento de Jesús no coincide con la versión oficial de la iglesia católica romana, pero, ¿como saber donde está la verdad? Probablemente, en su mayor parte, en la gnosis.

 

LA RIVALIDAD ENTRE JESÚS E JUAN BAUTISTA

 

Quizás lo más ofensivo para las iglesias católica y reformadas en la interpretación de la personalidad de Jesús en este libro de Lynn Picket es su caracterización como praticante de la magia egípcia y rival de Juan Bautista al que buscaría destronar e incluso matar a través de la jugada manipulatoria de la danzarina Salomé sobre el rey Herodes consiguiendo la cabeza del Bautista.

 

«Porque ahora se sabe que Jesús y Juan eran rivales, como también lo eran los respectivos miembros de sus sectas. De hecho, a pesar de la descripción bíblica de Juan como una especie de loco ermitaño del desierto que hace un breve acto de presencia para reafirmar la imagen de Jesús, sin causar problema alguno aparte de esto, su carisma personal y su movimiento fueron inmensos. Los seguidores del Bautista se propagaron más allá de Egipto, donde tenía su centro de  en el puerto de Alejandría, y llegaron hasta un lugar tan lejano como Éfeso, en Turquía. (...)»

«Según la secta de Juan que aún sobrevive, los mandeos gnósticos - de los que hablaremos más adelante - el Bautista era un hombre casado y con hijos, líder de una religión muy perseguida que contaba tanto con sacerdotes como con sacerdotisas. (...) Los libros sagrados de esta secta narran el enfrentamiento de estos dos titanes messiánicos, Juan y Jesús, a orillas del río Jordán. Aseguran que Jesús tuvo que rogar a Juan que le bautizara y que, cuando este accedió, la siniestra divinidad Ruah (similar al Espírito Santo hebreo)  lanzó una cruz negra sobre las aguas en señal de desacuerdo. Juan echa a Jesús con la siguiente abjuración: "Sea tu báculo como um palo de estiercól".  No cabe duda de que no se podían ni ver...»

(Lynn Picknett, «La historia secreta de Lucifer», Editorial Planeta, 2007, Pág.135 y 138).

 

Es cierto que los evangelios gnósticos arrojan una luz luciferina, racional, sobre las omisiones y las sombras de las narrativas de los cuatro evangelios canónicos que la iglesia seleccionó como fuente de verdad para la multitud de los cristianos.

 

EL GRIAL, ESMERALDA CAÍDA DE LA CORONA DE LÚCIFER

 

 

No es una novedad, en la literatura gnóstica, el concepto del Grial como piedra que adornaba la cabeza de Lúcifer, el más bello de los ángeles, o díos de la Luz. Lyn Picknett escribe aludiendo a Otto Rahn, el famoso investigador alemán de Montségur en el siglo XX:

«Para Rahn, el Grial era una de las varias tablas de piedra grabadas con caracteres rúnicos, aunque desarrolló la idea de que el Grial era tres cosas a la vez: un libro de conocimiento, un cáliz simbólico que contiene ese conocimiento y una piedra. Él creía que se trataba de una piedra verde, parecida a la legendaria esmeralda del maestro Hermes Trimegisto, en la cuál están grabados los mayores secretos ocultos. Rahn la consideraba una esmeralda con 144 caras (doce por doce, el número de la perfección), o 144 piedras menores inscritas en una esmeralda. Esta piedra se había desprendido de la corona de Lúcifer al caer éste a la Tierra (concretamente en Montségur).» (Lynn Picknett, «La historia secreta de Lucifer», Editorial Planeta, Pág.164).

Nos encontramos con el número 144, un número simbólico, que también se halla en el Apocalipsis de San Juan al referir como 144 000 el número de los elegidos para la salvación. Montségur es, al sur de Francia, el lugar rocoso donde se mantuvo el último gran foco de resistencia cátara, aplastado en marzo de 1244, por los cruzados de la iglesia católica feudal. El hecho de que algunos creyeron que el Grial, hipotéticamente, hubiera recogido la sangre de Jesucristo pone, en un modo discreto, la cuestión luciferina en el centro de la demanda cristiana de la caballería medieval. El Grial es emanación de Lúcifer.

www.filosofar.blogs.sapo.pt

f.limpo.queiroz@sapo.pt

© (Direitos de autor para Francisco Limpo de Faria Queiroz)

 



publicado por Francisco Limpo Queiroz às 23:17
link do post | comentar | favorito
|

mais sobre mim
pesquisar
 
Julho 2017
Dom
Seg
Ter
Qua
Qui
Sex
Sab

1

2
3
4
5
6
7
8

9
10
11
12
13
14
15

16
17
18
20

23
24
25
26
27
28
29

30
31


posts recentes

Astrología y accidentes a...

O idealismo é contra a au...

La guerra civil de España...

Breves reflexões de Julho...

Áreas 21º-24º de Carangu...

Ponto 27º 37´/ 27º 44´ de...

Equívocos no Exame Nacion...

25 a 30 de Junho de 2017:...

28 de Junho a 1 de Julho ...

Breves reflexões de Junho...

arquivos

Julho 2017

Junho 2017

Maio 2017

Abril 2017

Março 2017

Fevereiro 2017

Janeiro 2017

Dezembro 2016

Novembro 2016

Outubro 2016

Setembro 2016

Agosto 2016

Julho 2016

Junho 2016

Maio 2016

Abril 2016

Março 2016

Fevereiro 2016

Janeiro 2016

Dezembro 2015

Novembro 2015

Outubro 2015

Setembro 2015

Agosto 2015

Julho 2015

Junho 2015

Maio 2015

Abril 2015

Março 2015

Fevereiro 2015

Janeiro 2015

Dezembro 2014

Novembro 2014

Outubro 2014

Setembro 2014

Agosto 2014

Julho 2014

Junho 2014

Maio 2014

Abril 2014

Março 2014

Fevereiro 2014

Janeiro 2014

Dezembro 2013

Novembro 2013

Outubro 2013

Setembro 2013

Agosto 2013

Julho 2013

Junho 2013

Maio 2013

Abril 2013

Março 2013

Fevereiro 2013

Janeiro 2013

Dezembro 2012

Novembro 2012

Outubro 2012

Setembro 2012

Agosto 2012

Julho 2012

Junho 2012

Maio 2012

Abril 2012

Março 2012

Fevereiro 2012

Janeiro 2012

Dezembro 2011

Novembro 2011

Outubro 2011

Setembro 2011

Agosto 2011

Julho 2011

Junho 2011

Maio 2011

Abril 2011

Março 2011

Fevereiro 2011

Janeiro 2011

Dezembro 2010

Novembro 2010

Outubro 2010

Setembro 2010

Agosto 2010

Julho 2010

Junho 2010

Maio 2010

Abril 2010

Março 2010

Fevereiro 2010

Janeiro 2010

Dezembro 2009

Novembro 2009

Outubro 2009

Setembro 2009

Agosto 2009

Julho 2009

Junho 2009

Maio 2009

Abril 2009

Março 2009

Fevereiro 2009

Janeiro 2009

Dezembro 2008

Novembro 2008

Outubro 2008

Setembro 2008

Julho 2008

Junho 2008

Maio 2008

Abril 2008

Março 2008

Fevereiro 2008

Janeiro 2008

Dezembro 2007

Novembro 2007

Outubro 2007

Setembro 2007

Agosto 2007

Julho 2007

Junho 2007

Maio 2007

Abril 2007

Março 2007

Fevereiro 2007

Janeiro 2007

Dezembro 2006

Novembro 2006

Setembro 2006

Agosto 2006

Julho 2006

Maio 2006

Abril 2006

Março 2006

Fevereiro 2006

tags

todas as tags

favoritos

Teste de filosofia do 11º...

Pequenas reflexões de Ab...

Suicídios de pilotos de a...

David Icke: a sexualidade...

links
Fazer olhinhos
blogs SAPO
subscrever feeds